
El viernes 30 de septiembre se ha dado a conocer la quinta edición del Barómetro Europ Assistance Group y Cercle Santé acerca de la percepción que los europeos y norteamericanos tienen de sus respectivos sistemas sanitarios. Este estudio ha sido realizado por el CSA Institute por petición de Europ Assistance Group, en colaboración con Cercle Santé Société y prentende ofrecer información para promover lacomprensión de las prácticas, expectativas y preocupaciones en lo referente al cuidado sanitario de los ciudadanos de nueve países europeos (Alemania, Francia, Italia, Reino Unido, Suecia, Polonia, Austria y, por primera vez este año, también España y la República Checa) y los Estados Unidos.
Los norteamericanos y europeos encuestados expresaron distintos grados de satisfacción acerca de sus sistemas sanitarios pero comparten las mismas preocupaciones acerca de su futuro.
Mientras que el 86% de los austriacos, el 72% de los británicos y el 69% de los españoles tienen una opinión positiva sobre éstos, solo el 29% de los italianos y el 17% de los polacos los juzgan favorablemente. Los franceses, con un 59% de opiniones positivas, se encuentran en la media europea. Estos resultados se pueden explicar en parte por la percepción de una mayor desigualdad en el acceso a la sanidad en Italia y Polonia (57% y 76% de opiniones negativas respectivamente) más que en Austria o el Reino Unido (50% y 40% de opiniones negativas respectivamente).
En España, a pesar de ser el tercer país que mejor juzga su sistema sanitario, el 66% de los encuestados declara que el acceso a la sanidad es un problema, prácticamente igual que el descontento existente en Italia y el Reino Unido (68% respectivamente) en este sentido.
En Estados Unidos, menos de la mitad de los norteamericanos (49%) juzga favorablemente la organización del sistema sanitario de su país. Esta mezcla de números sin lugar a dudas revela una división real entre los ciudadanos que no se benefician de la cobertura sanitaria (solo un 33% de opiniones positivas) y aquellos que están cubiertos por el un seguro de salud (62% de opiniones positivas).
De todas formas, los norteamericanos y europeos encuestados comparten preocupaciones significativas acerca del futuro de sus sistemas sanitarios. La falta de financiación pública es identificada a nivel global como la mayor amenaza para sus sistemas sanitarios, en particular para los italianos (85%), británicos (78%) y españoles (75%). En el otro lado del espectro se encuentran los alemanes (50%) y los franceses (53%) que parece estar menos preocupados.
Las preocupaciones sobre la calidad del cuidado médico también se encuentran muy presentes. Así, el 83% de los británicos y el 80% de los españoles estiman que los riesgos de contraer una infección en el hospital es un temor muy fuerte, mientras que el 88% de los polacos y el 76% de los españoles están preocupados por las lista de espera antes de poder recibir un tratamiento médico.
El impacto del clima económico sobre el consumo de la sanidad se está intensificando en diversos países europeos y en los Estados Unidos: el 5% de los españoles y de los suecos han renunciado o pospuesto un tratamiento médico por motivos económicos.
En España, estos aplazamientos están relacionados con los tratamientos dentales y oculares (2%), los tratamientos rutinarios (2%) y con la compra de medicamentos (1%). Pero al contrario que en el resto de los países analizados, ni los españoles ni los británicos hemos dejado de recibir un tratamiento importante (por ejemplo: una intervención quirúrgica) por motivos económicos, al contrario de lo que declaran los polacos.
Los españoles también aprobamos la atención y cuidado que el sistema público ofrece a nuestros dependientes
El sistema para el cuidado de gente dependiente sigue teniendo una mala percepción entre los países, excepto en España (43% opina que es bueno, el 15% lo considera muy bueno y un 3% excelente) y Austria (42% cree que es bueno, el 22% muy bueno y 1% excelente).
El cuidado de las personas mayores dependientes sigue teniendo una mala percepción en la mayoría de los países según el Barómetro. El grado de insatisfacción es más alto en Polonia (85%), Italia (77%) y Francia (64%). En cambio, Austria, España y los Estados Unidos son los tres únicos países que tienen una imagen positiva de este tipo de cuidados (65%, 61% y 53% respectivamente de opiniones positivas). Para una gran mayoría de los encuestados, las autoridades públicas no han comprendido del todo el reto de las personas dependientes (88% de los polacos, 87% de los checos y el 80% de los suecos). En Francia, la encuesta ? realizada antes del anuncio de la posposición de la reforma de dependencia- destaca de alguna forma la opinión negativa, con un 58% de los ciudadanos considerando que las autoridades públicas no han comprendido del todo los retos relacionados con el cuidado de las personas dependientes.
Con el fin de afrontar la realidad relacionada con el incremento de las expectativas de vida y el mayor número de personas mayores dependientes, todos los encuestados apoyan el cuidado de estas personas para que continúen viviendo en sus propios hogares (el 83% de los norteamericanos y el 82% de los británicos). Los españoles declaramos preferir que los mayores dependientes puedan permanecer es sus hogares (70%) frente a su inclusión en un asilo (26%), solo nos adelantan en esta última opción para los mayores dependientes Suecia (38%) y la República Checa (29%). Sin embargo, en todos los países excepto en los Estados Unidos, se da un decrecimiento significativo en comparación con el año anterior en el número de personas satisfechas con el apoyo público a la asistencia en el hogar para personas mayores y dependientes, incluida Francia que declara opiniones positivas, ha caído del 50% al 44%.
Con el fin de prolongar la posibilidad de que las personas se beneficien de la asistencia en el hogar, se han expresado altas expectativas en Europa y en los Estados Unidos relacionadas con el desarrollo de puestos de trabajo para la asistencia en el hogar (una prioridad para 9 de cada 10 personas en todos los países encuestados) y el seguimiento remoto que incrementa la seguridad para aquellos que viven en sus hogares (en torno a 8 de cada 10 personas y hasta un 94% de los británicos).
Para asegurar el cuidado de los dependientes, alrededor de la mitad de los encuestados en todos los países (excepto en Suecia y en España) están a favor de la financiación mixta combinando la financiación pública y las contribuciones individuales. En relación con la parte pública de esta financiación, los europeos y los norteamericanos consideran en su mayoría que debiera ser incluida en los costes sanitarios, sobre todo este pensamiento es seguido por los italianos (83%) y los españoles (77%).
La mitad de los franceses sin embargo están a favor de la creación de un nuevo cuerpo de financiación, una solución solo apoyada por el 7% de los italianos y el 18% de los suecos.
Todos los resultados del Estudio Barómetro Cercle Santé - Europ Assistance están disponibles en www.europ-assistance.com.